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Al final de nuestro Adviento, llegamos a la Navidad. Ha sido un camino, entrañablemente orante, acompañado del testimonio y protección de Santa María Virgen y San José. Ellos nos han educado en la escucha del Espíritu Santo, la humildad, la caridad y la paciencia propia de peregrinos que esperan llegar al ansiado destino. Y con ellos, acogemos la Buena Noticia escuchada y orada en nuestro último encuentro de oración:

En aquella fría noche,

en la soledad del pesebre,

acompañado por unos pocos animales,

amado y adorado por sus papás,

Niño pobre y humilde,

DIOS VINO A LA TIERRA

a traernos la vida de Dios.

 

Y la tierra se llenó de alegría.

Dios abrazaba la tierra árida,

la besaba con entrañable ternura.

Surgían manantiales de agua

y las ramas estallaban en flor.

Era NAVIDAD.

 

DIOS ESTA CON NOSOTROS

Y ESTAMOS ALEGRES.

 

 

A continuación, os ofrecemos algunos testimonios del Adviento y Navidad que viven nuestros niños:

 

“Cuando llega la Navidad siempre hay alguien que llega a casa a vernos, como al niño Jesús.”

 “Hay una estrella muy bonita en el cielo que nos guía “

“Ha nacido el niñito Jesús”

 “Solo los mayores que tienen corazón de niño escuchan a Jesús”

 “La Navidad es cuando nos dan regalos y nace El Niño Jesús”

 “Me hace sentir alegría, porque significa que mi familia se reúne para estar juntos. Me siento muy feliz porque Jesús nace cada año y me llena el corazón de alegría. Pero también me hace sentir un poco triste, porque pienso en los niños y niñas que no tienen tanta suerte como nosotros, y no tienen un cole como el nuestro, o no pueden celebrar la Navidad como les gustaría.”

“Yo pediría 3 cosas que no se pueden comprar con dinero: “Paz, amor y cariño”. La paz para que todos nos ayudemos, el amor para compartirlo y el cariño para enseñárselo a todo el mundo mundial. Y así, todo el mundo, todos los días. Además, no te olvides de los más necesitados que muchos están en la calle y no tienen comida, ayúdales, como nos ayudas a nosotros.”

 “El nacimiento de Jesús me ensancha el corazón”.

 “Me sugiere alegría porque están juntos”

 “El nacimiento de Jesús me produce mucha alegría y amor y me hace pensar en mi familia”.

 “En mi, el nacimiento de Jesús me provoca FELICIDAD y alegría en mi corazón, porque Dios ha nacido en mi interior”.

 «Gracias Dios por traernos a Jesús a la Tierra, Él nos ha venido a salvar y a dar sacerdotes que nos enseñan tu Palabra. ¡Te adoro! ¡Feliz cumpleaños!»

 “La Navidad es pasar tiempo con la familia acordándonos del nacimiento de Jesús”

 «Para mí el Adviento es que me preparo para que Jesús nazca. Para mí es estar inquieta, pidiéndole a Dios que me ayude a prepararme.»

 «La Navidad es la época en la que nace el Niño Jesús y en ese momento queremos tener el corazón preparado para no pelearnos con los hermanos, obedecer a los papás… ¡Ya tenemos ganas de que nazca Jesús  entre en nuestros corazones! »

 “El Adviento para mi significa la época de preparar la llegada de un bebé y ese bebé es Jesús. ¡NUESTRO SALVADOR!”

 “El Adviento es un tiempo de esperanza y alivio porque va a nacer el Salvador y me gusta, también, porque lo paso con mi familia.”

 “La época de Adviento la vivo muy alegre con mi familia y con mis amigos. Rezo en casa con mis padres y en la cama, antes de dormir, para esperar al NIÑO JESÚS.”

 «Ahora en tiempo de Adviento, estamos aprendiendo a encontrarnos con Jesús. A ver la Navidad con otros ojos: con los del amor. La oración en adviento me está haciendo ver que debo mirar más hacia los demás y menos hacia mí misma»

 “Estamos en Adviento,

tiempo de espera,

y mientras escribo esto,

estoy en la escuela.

Hoy es Navidad,

tiempo de disfrutar,

que es muy especial

porque me gusta rezar”

“El Adviento es un momento de oración especial. Se vive con serenidad, tranquilidad y amistad. Es tiempo de pensar, de encontrarte contigo mismo, de recapacitar y de prepararse para la llegada del Señor.
Señor, ayúdame hoy
a verlo todo
de manera especial
y con ilusión.
Enséñame a ver
el lado positivo a todo
para ser cada día más feliz
y parecerme a ti.”

“En Adviento tengo el corazón abierto

y, por eso, no tengo miedo.

En Adviento intento lograr lo que quiero

y, por eso, me esfuerzo.

En Adviento estoy muy contento

y, por eso, siento confianza por dentro.

El Adviento es tiempo de preparación

para la llegada de Jesús a mi corazón.”

«Este año te quiero recibir en cualquier momento en mi casa, en la iglesia, en mi corazón. También quiero que me acompañes y cuando vuelvas a nacer yo estaré esperando como María y José tu llegada».

 Jesús, te quiero mucho y por eso me gustaría que esta Navidad nacieras en mi corazón. Me gustaría darte mi corazón como el pastor.

 Muchísimas gracias por haber nacido. Siento mucho que te hayan crucificado. Si hubiera estado allí te habría defendido. No es justo que te crucifiquen

 Jesús quiero que estés siempre conmigo y que nunca me dejes solo. Quiero que estés en mi corazón estas navidades y siempre. Solo quiero que estés a mi lado siempre.