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Triduo Pascual. Semana Santa. Ciclo A

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

Jueves Santo

Del evangelio según san Juan, 13, 4-5.12-15

Estaban cenando, Jesús se levanta, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:

—«¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy.

Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».

Palabra del Señor.

 

Viernes Santo

Del evangelio según san Juan 19, 28-30

Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:

—«Tengo sed».

Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:

—«Está cumplido».

E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

Palabra del Señor

Domingo de Resurrección

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 1-7

Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres:

«Vosotras, no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis”. Mirad, os lo he anunciado».

Palabra del Señor

 

Meditación compartida

Jesús, en la cena con tus discípulos, les lavaste los pies a todos. ¡Cómo nos enseñaste el amor más grande! Tú quieres que aprendamos a servir como Tú, hasta entregar la vida como hiciste en la cruz, lleno de dolor, acompañado sólo por María tu madre y Juan, el discípulo que tanto amabas. Cuando fueron las mujeres a buscar tu cuerpo en el sepulcro, no estabas allí, habías resucitado y un ángel les dio la gran noticia: “No está aquí: ¡ha resucitado!” Así, todos supieron que eres el Hijo de Dios. Y se llenaron de inmensa alegría.

Para reflexionar y compartir en familia: ¿Cómo vivir el amor nuevo de la Pascua de Jesús en mi familia, mi grupo cristiano? 

 

Oración

 Jesús, Tú me amas mucho,

te abajas a mi corazón,

enséñame a amar y servir como Tú,

hasta dar la vida a los más pequeños.

Tú has resucitado,

vives para siempre,

lleno de alegría,

te canto: Aleluya, Aleluya

 

A tu amparo y protección,

Madre De Dios acudimos,

no desoigas nuestros ruegos,

y de todos los peligros,

Virgen gloriosa y bendita,

defiende siempre a tus hijos.