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El pasado domingo, con la celebración de Pentecostés, concluyó el tiempo de Pascua. Desde nuestro blog, con la publicación de “Orar en familia”, una propuesta para nuestros niños y sus familias en torno al Evangelio del domingo; y la meditación, dirigida a educadores y padres de familia, hemos querido acompañar la oración de todas aquellas personas que encuentran en nuestra dinámica, una ayuda para la oración de los niños, sus padres y educadores.

En el hemisferio norte, en unas semanas comenzarán las vacaciones escolares. Todos necesitamos un merecido descanso. Muchos niños y jóvenes con sus familias, tendrán oportunidad de disfrutar del contacto con la naturaleza, del juego y la diversión en grupo, de la compañía de sus padres y amigos, de tiempos de oración…  serán días para crecer en el encuentro, la amistad, la convivencia…  y tantas actitudes que nos hacen sentirnos, hijos de un mismo Padre y hermanos con Jesús.

Nuestro blog interrumpirá sus publicaciones para aprovechar un necesario descanso, que nos ayude a escuchar con mayor claridad la voz de Dios en el servicio que prestamos a la oración de los niños y a discernir el camino a seguir.

Por último, os ofrecemos algunas sugerencias para que en estos días podamos sentir la bondad y cercanía de Dios:

  1. Al comenzar el día sería estupendo tomar conciencia de que Dios está contigo, como lo hizo con María: “Alégrate, el Señor está contigo”. De tal manera que sea una ayuda para vivirnos en la “Presencia de Dios” como quería Calasanz.
  2. Durante el día, recordar algún versículo del Evangelio, rumiarlo, reflexionarlo y orarlo… Y luego, compartirlo en familia, pues lámpara es su Palabra para nuestros pasos.
  3. Volver a alguna entrada del blog que quizás no tuviste tiempo de escuchar, o bien, que te tocó el corazón, para volver a ella con mayor sosiego y orar a partir de ella. Ahondar en la formación y la oración nos ilumina la fe y la hace más fecunda.
  4. Escuchar y dialogar en familia el evangelio del domingo, dejando que cada uno comparta la expresión que más le gusta o le llama la atención. Esto cimienta sobre roca nuestras relaciones.
  5. Pasear por la naturaleza, en familia, sin prisa, contemplando, compartiendo, dialogando…de tal manera que la experiencia de la belleza nos acerca más a Dios y entre nosotros.
  6. Dedicar más tiempo y presencia a los miembros de nuestra familia más enfermos, dependientes, ancianos… En su mirada y sus sentimientos, se palpa de forma especial la Presencia de Dios.
  7. Y al concluir el día, dejarlo todo en las manos del Padre y unidos al corazón inmaculado de María, orar por las personas que sentimos más vinculadas a nuestras vidas, junto con las intenciones de nuestra Corona de las 12 Estrellas:
  • por la Iglesia de Dios, para que el Señor le haga crecer y la proteja
  • por la unidad de los cristianos,
  • por la salvación del mundo entero,
  • para que siempre y en todo lugar se consolide la paz, el progreso de los pueblos y la libertad religiosa,
  • por las Escuelas Pías
  • por nuestras familias…

Para concluir:

A tu Amparo y protección,

Madre de Dios acudimos,

no desoigas nuestras súplicas,

Y de todos los peligros,

Virgen gloriosa y bendita,

defiende siempre a tus hijos.

San José de Calasanz, ruega por nosotros.