IV Domingo de Pascua. Ciclo C
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 27-30
En aquel tiempo, dijo Jesús:
«Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre.
Yo y el Padre somos uno».
Palabra del Señor.
Meditación compartida
Jesús, Tú eres el buen pastor. Yo soy como una oveja de tu rebaño. Si yo escucho tus palabras, y las pongo en práctica, te conozco mejor y Tú también me conoces a mí. Es tan bonito saber que Tú me conoces y me amas. Entonces siento que pertenezco a tu rebaño. Junto con las otras ovejas, mis amigos, mis hermanos, te sigo y Tú siempre nos das tu vida. Jesús. enséñame a escucharte y seguirte siempre, a querer a mis compañeros y perdonarles siempre, para estemos muy unidos, como Tú y el padre del cielo.
Para reflexionar y compartir en familia: ¿Escuchamos la palabra de Jesús en familia y la llevamos a la vida?
Oración
Jesús, Tú eres el buen pastor.
Tú me amas y me conoces por mi nombre.
Tú me hablas en tu Palabra,
yo quiero aprender a escucharte.
Tú me acompañas cada día,
y me llevas de la mano.
Quiero seguirte con mis amigos y compañeros,
para que estemos muy unidos a Ti y entre nosotros.
Jesús, buen pastor, llévame sobre tus hombros
hasta las fuentes de agua viva. Amén
A tu amparo y protección,
Madre de Dios acudimos,
no desoigas nuestros ruegos,
y de todos los peligros,
Virgen gloriosa y bendita,
defiende siempre a tus hijos.
