Hace ya algunos años, nuestra Orden organizó un encuentro de Oración Continua en la casa de oración de Oaxaca, dirigido a religiosos y laicos escolapios de las Provincias de América Centro y Norte. Aquella asamblea fue una linda oportunidad para agradecer la oración de los niños como un don que Dios nos ha entregado para llevar a plenitud nuestra labor educativa y crecer en la presencia cercana y amorosa de Dios. En aquella reunión, participaron muchos laicos y religiosos de la Provincia de México, suscitando un nuevo impulso e ilusión para acompañar la oración de los niños. Esta semilla de la oración, fue germinando en muchas presencias de la Provincia. La pandemia, con el confinamiento al que nos sometió, minó muchas dinámicas de nuestras escuelas, de la que la oración de los niños no quedó exenta.
Con la intención de dar un nuevo impulso a la oración continua en la Demarcación, el P. Martín, en nombre de la Provincia, me solicitó una nueva formación que revitalizara la energía e impulso de aquel tiempo. Se programó una visita a las obras educativas y parroquias de cada presencia, para que educadores y catequistas recibieran una nueva formación que integrara exposiciones doctrinales desde los principios de “Nuestra Oración Continua, hoy” con talleres de oración que suscitaran la disponibilidad a educar la oración en los niños, tanto en el colegio como en las parroquias.
Al final, acordamos responder a esta petición con una larga visita del 20 de septiembre al 31 de octubre, a todas las presencias de la Provincia. Más allá de la propuesta formativa, ha sido una oportunidad única para conocer la riqueza de las obras escolapias y las personas que las atienden, pero de forma especial para sentir la fraternidad y acogida cordial en todas las comunidades escolapias de este bello país: Veracruz, Oaxaca, Apizaco, Santa Ana / Ocotlán, Celaya, Puebla y en la ciudad de México: la casa provincial, las parroquias Virgen de Guadalupe y Sagrado Corazón, y las casas de formación.
En cada presencia, el encuentro con los religiosos ha sido una ocasión para vivenciar la cercanía y alegría de conocernos, y compartir la convivencia fraterna y la oración. Con los laicos, en la diferente dinámica en los colegios y las parroquias, de forma particular con los directivos, párrocos y responsables de pastoral, ha resultado muy hermoso escuchar su ilusión y entrega generosa para que el espíritu de Calasanz inspire y guíe su obrar diario.
En cada presencia, hemos personalizado la formación con cada institución, en el deseo de encarnarla en las singularidades de cada lugar. En cada encuentro, la primera jornada pretendía profundizar en las capacidades que la oración desarrolla en nuestros alumnos, y cultivar el espíritu de oración que vivió Nuestro Santo Padre, inspiración de la oración continua desde sus inicios.
En la segunda jornada, se presentó la didáctica de nuestra propuesta en las dos dinámicas: el salón o grupo de catequesis y la capilla u oratorio. Asimismo, se mostró el material, que desde el blog oracioncontinua.com está a disposición de todas las personas que sienten la llamada a vivir el espíritu de oración y llevarlo a la vida de nuestros niños y sus familias.
La visita ha llevado tiempo, el esfuerzo de muchas personas ha sido grande, la acogida en las comunidades entrañable, y la disposición de los educadores y catequistas excelente. Personalmente, me siento muy agradecido a tantas delicadezas que religiosos y laicos han tenido conmigo. El objetivo de la visita ha sido alcanzado con creces. Ahora, solo queda que, en cada parroquia y obra educativa se asuma y lleve adelante el reto de hacer de la oración “alma” de nuestros proyectos educativos y parroquiales, con la ayuda y protección de la Virgen de Guadalupe y san José de Calasanz. Ellos nos guiarán y acompañarán siempre.
Unidos en la oración.
P. Javier Brines
































