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San José de Calasanz, en los inicios de su obra educativa, con mente abierta y corazón dilatado, admitió en sus escuelas a estudiantes diferentes en su condición social, en una atención preferencial a los que presentaban mayores dificultades para alcanzar su plena madurez humana y cristiana. En estos niños, reconocía la presencia del mismo Jesucristo.

Desde hace años, las Escuelas Pías han hecho de sus instituciones espacios donde incluir e integrar a todos los niños y jóvenes, en unas propuestas didácticas que buscan la convivencia y la complementariedad de todas las personas.

En el encuentro orante con Jesús, que abraza y bendice a los niños, nos recogemos en esa presencia del Espíritu Santo que siempre nos purifica la mirada y el corazón. Con su ayuda, acogemos y acompañamos a cada estudiante, sea cual sea su condición, con las mismas actitudes, maneras y modos que Jesús siembra en nuestros corazones.

Coincidiendo con el día internacional de las personas con discapacidad (3 de diciembre) el Papa Francisco nos propone en este mes de diciembre orar por las personas con discapacidad. No nos olvidemos de tener presentes en nuestra plegaria individual y comunitaria, a tantos niños y jóvenes, que en su singular condición, viven dificultades para integrarse en nuestras instituciones educativas.

En el vínculo, os ofrecemos el video donde el Papa presenta su intención de oración por las personas con discapacidad.