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La oración siempre nos acerca a la santidad. Una actitud orante se caracteriza por una permanente e intensa apertura a Dios, que se expresa en la escucha y acogida de la Palabra y presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, y en una comunión íntima con el corazón compasivo de Jesús, en fe, esperanza y caridad.

Nuestra familia escolapia ha sido enriquecida por diversos venerables, beatos y santos que en las diferentes circunstancias de sus vidas encarnaron el rostro misericordioso del Padre. En todos ellos, el espíritu y la práctica de oración que vivió Nuestro Santo Padre, y las sanas tradiciones de la Orden, les llevó a una vivencia profunda de la fe, una ardiente caridad, y una confiada esperanza. En ellos, tenemos una LUZ, por su doctrina, testimonio de vida e intercesión que nos acompañan en nuestro camino escolapio.

Hoy, la liturgia celebra a S. Pompilio Mª Pirroti. Nació en Montecalvo Irpino (Benevento) en 1710 y murió en Campi Salentina en 1766. De constitución física y psíquica débil, vivió intensos sufrimientos propiciados por las adversidades que le surgieron en su vida. Por una parte, la difusión del iluminismo, el jansenismo y el quietismo, ante los que S. Pompilio opondrá la devoción al Corazón de Jesús, a María (la Mamma Bella) y al beato Calasanz, junto con la frecuencia de la confesión y comunión. Por otra parte, sus hermanos escolapios, que no siempre le acogieron y comprendieron.

Ante las adversidades externas y las limitaciones de su salud, S. Pompilio recibió la energía de una gracia mística (Brindisi, 1737), que le llevó a una vida espiritual potente, radical y eficaz, en la predicación la atención a los pobres y la dirección espiritual.

Nuestro santo aprendió a recoger en su corazón la bondad y misericordia de Jesús para luego derramarla en tantas personas que en los diversos lugares donde fue destinado acudían a él para recibir su bendición.

Encomendamos a la intercesión de San Pompilio, nuestra Oración Continua, para que, en nuestro tiempo, los educadores escolapios seamos también personas de oración enviadas a educar la vida de oración en el corazón de nuestros niños y jóvenes.